El 27 de junio de 2010 quedará en la historia de Sudáfrica 2010 como el gran día de la polémica por las actuaciones de los arbitrajes. No les bastó a los colegiados con el protagonismo que tuvo Jorge Larrionda al no sancionar un correcto gol de Frank Lampard a Alemania. El italiano Roberto Rosetti dobló la apuesta y se decidió a regalarle un gol a la Argentina ante.